MunDandy

MunDandy

Región de Murcia

Aullidos al amanecer

Monteagudo_13

Afirmaban sus adversarios que, cuando los aullidos del Rey Lobo se escuchaban al amanecer, la derrota estaba garantizada. Muhammad ibn Mardanis había nacido en el primer cuarto del siglo XII, posiblemente en la actual Peñíscola y probablemente en una distinguida familia de origen mozárabe. Ya desde muy niño dio muestras de un carácter rebelde e incluso pendenciero, que lo llevó a participar en numerosas contiendas apoyando a sus nobles familiares. Aunque su padre había sido gobernador de Fraga durante los últimos coletazos del periodo almorávide, el joven Mardanis decidió establecerse en el Levante peninsular y, tras ceder a su hermano el gobierno de Valencia, sentó sus reales en la actual Murcia.

Monteagudo_06

Apodado Rey Lobo por los cristianos, siempre temerosos de su audacia y su astucia, Mardanis se hizo con el control absoluto de la taifa de Murcia y la extendió hasta límites insospechados. Desde Carmona hasta Albarracín se prolongaban las posesiones de un líder que no dudaba en establecer pactos con sus enemigos naturales, los cristianos, y atacar con fiereza a sus presuntos aliados, los almohades. Persona de talante abierto, odiaba de éstos su rigurosidad y no era proclive a adaptarse a la austeridad que pretendían imponerle. Aquellos talibanes medievales vivieron en sus carnes los mordiscos del lobo, que llegó incluso a hacerse con el control de Granada, aunque apenas por unos pocos meses.

SanJuandeDios_03

Las trazas de ibn Mardanis se hallan por doquier en la ciudad de Murcia. Los expertos consideran que su residencia oficial estaba situada en las inmediaciones de la mezquita mayor, posteriormente reconvertida en la catedral de Santa María. Allí, bajo la subsiguiente iglesia de San Juan de Dios, se encontraron hace un par de décadas restos de lo que debió ser un fastuoso palacio. Adyacentes a él se hallan una mezquita, seguramente dedicada al culto por parte del emir y su familia, así como una pequeña necrópolis, que alberga unas pocas sepulturas todavía en estudio.

LasClaras_04

Apenas a medio kilómetro hacia el oeste, aunque ya extramuros, el monasterio de Santa Clara fue edificado en el siglo XIV sobre lo que un par de siglos atrás había sido el denominado Alcázar Seguir. El origen de esta construcción es un palacio de verano encargado por ibn Mardanis durante la época de esplendor de su floreciente reinado. Era tanta la prosperidad de la ciudad murciana en aquella época que incluso la moneda acuñada en ella, denominada morabetino lupino, era referencia en buena parte del territorio europeo. A pesar de ser destruido por los almohades, que lo consideraban una muestra de perversión, aún pueden verse restos de la edificación original en el interior del actual convento.

Monteagudo_12

Algo hacia el norte, en la pedanía llamada Monteagudo, las referencias al Rey Lobo se suceden. Allí se encuentra un afamado castillo, que ocupa la cima de un picacho de aspecto pronunciado, y, aunque cristiano en su versión actual, cuyos orígenes parecen estar relacionados con la taifa murciana. Cerca de él se localiza la construcción denominada Qasr ibn Sad o Castillejo, antiguo palacio que sirvió como residencia a Mardanis y fue destruido durante un ataque de sus acérrimos enemigos. Poco después, los aullidos del lobo dejaron de escucharse en la huerta murciana para siempre. Por suerte para él, quizás, puesto que su camada no estuvo a su altura y, cual corderitos sumisos, se rindieron al poder almohade de manera tan vertiginosa como ignominiosa.

LEAVE A RESPONSE

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Quieres estar al tanto de nuestras actualizaciones? Suscríbete
Loading