Estatua ecuestre del general Espartero (Logroño, La Rioja)

Baldomero Espartero fue un ilustre personaje que alcanzó una enorme relevancia a lo largo del siglo XIX. Como militar, participó en la Guerra de la Independencia y la Primera Guerra Carlista, donde dirigió el ejército de Isabel II. Como político, llegó a ser ministro, presidente del Consejo de Ministros y regente de la mencionada Isabel II. Debido a ello, ostentó títulos como príncipe de Vergara, duque de la Victoria y duque de Morella. Al menos tres estatuas ecuestres fueron dedicadas a su memoria tras su fallecimiento en 1879. Una de ellas se encuentra en su localidad natal, Granátula de Calatrava; otra en la confluencia de las calles madrileñas de Alcalá y O’Donnell; y la tercera en Logroño, ciudad en la que residió tras su retiro. Esta última se ubica en el paseo del Espolón, cuya denominación oficial es Paseo del Príncipe de Vergara, título que ostentaba el propio Espartero. El monumento consta de una fuente circular, un voluminoso pedestal y la estatua colocada sobre éste. Fue construido en vida del general, aunque su inauguración se realizó tras su muerte. Al igual que la madrileña, la figura es obra del escultor Pablo Gilbert y la principal diferencia entre ambas es que en la logroñesa el jinete tiene el casco puesto, mientras que en la madrileña lo lleva en la mano. A esta figura se le atribuye el dicho popular tienes unos huevos como el caballo de Espartero, que hace referencia a los bien dotados atributos del corcel.
