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Jorge Sánchez

Babilonia (por Jorge Sánchez)

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En febrero del año 2001 tuve la fortuna de unirme a un pequeño grupo de españoles y visitar Irak durante 15 días. El visado lo gestioné presentando mi pasaporte (junto a cuatro más pertenecientes a mis compañeros de viaje), en la Embajada de Irak en Madrid. Hoy conservo ese visado como uno de los más valiosos de mi carrera viajera.

Volamos los cinco a Ammán (Jordania) y de allí nos dirigimos en un coche a la frontera con Irak, donde nos realizaron un test del SIDA. Una vez en Bagdad nuestro anfitrión nos colmó de excursiones, a cual más didáctica y enriquecedora. Una de ellas fue a la antigua Babilonia, a unos 90 kilómetros de distancia en dirección al sur. Penetramos en sus ruinas a través de la histórica Puerta de Ishtar, que era le entrada al antiguo templo dedicado al dios Bel, construido por Nabucodonosor II durante el siglo VI antes de Jesucristo (según indicaban unos letreros). Evidentemente, esa Puerta de Ishtar (una de los ocho puertas de entrada a la amurallada Babilonia) era una reproducción del siglo XX, pues la verdadera se la llevaron los arqueólogos alemanes y hoy, reconstruida, se puede admirar en el Museo de Pérgamo, en Berlín. Ishtar era la diosa del amor y de la belleza, además de la patrona de las cortesanas sagradas que se entregaban con fruición a los fogosos soldados para consolarlos.

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En el interior de Babilonia, a pesar de su estado ruinoso y ladrillos de adobe por doquier, uno percibe con fuerza la fabulosa energía que debió exhalar esa ciudad, que en un pasado constituyó la capital del mundo. Gracias a nuestro anfitrión nos enteramos de los restos del zigurat Etemenanki, que se suele identificar con la famosa Torre de Babel. También visitamos restos de templos dedicados a dioses, como el dios de Marduk, o el templo de Esagila (casa de la sublime morada), más vestigios de las casas de los sacerdotes y gobernantes. A media tarde, más contentos que unas castañuelas, los cinco viajeros españoles regresamos a Bagdad para cenar pinchos morunos a orillas de río Tigris.

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