Arte rupestre paleolítico del norte de España

Crédito: Sautuola1880
Producidos a lo largo del Paleolítico Superior, numerosos ejemplos de manifestaciones artísticas se distribuyen por diferentes puntos de la cornisa cantábrica. Suelen mostrar animales, como bisontes, ciervos o caballos, que eran frecuentes en toda la zona a finales de la última era glaciar. La representación humana es desconocida. Las figuras están dotadas de gran realismo y los colores predominantes son el rojo, el ocre y el negro. Están presentes en diversas cuevas y abrigos repartidos por las Comunidades Autónomas de Cantabria, Asturias y el País Vasco. Dieciocho de ellos han sido declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO. El más relevante es la cueva de Altamira, que fue la primera en la que se descubrieron muestras de arte rupestre a nivel mundial, concretamente en 1868.
