Knossos (Periferia de Creta, Grecia)

Crédito: Richard Martin
Existen evidencias de asentamientos humanos en Knossos desde hace aproximadamente nueve mil años, dentro del denominado Neolítico precerámico. Durante la Edad del Bronce se convirtió en la principal población de la civilización minoica y en el lugar donde, según la mitología helena, residían el rey Minos y el legendario Minotauro, monstruo con cabeza de toro que acabó siendo derrotado por el héroe Teseo. Hacia 1900 a.C. fue construido allí un fastuoso complejo palaciego, que quedó finalmente destruido hacia 1350 a.C. y nunca volvió a ser habitado. La estructura, que contenía más de mil habitaciones, rodeaba a un patio central y estaba decorada con coloridos frescos, entre los que sobresale el famoso friso de los delfines. Cerca de ella se hallaba un teatro con capacidad para unos cuatrocientos espectadores. Diversas excavaciones se sucedieron en Knossos a partir de la segunda mitad del siglo XIX, entre las que se incluye la discutida restauración del palacio llevada a cabo por el arqueólogo inglés Arthur Evans en las primeras décadas del siglo XX.
