Manneken Pis (Bruselas, Bélgica)

Apenas sesenta centímetros de altura tiene el famoso Manneken Pis, aunque le bastan para ser el principal símbolo de Bruselas. La figura representa a un niño, de ahí su nombre, que se traduce como el hombrecillo que orina, descargando su vejiga en una fuente. Una imagen similar, realizada en piedra, existía en este lugar a finales del siglo XIV. Tras ser robada, fue reemplazada por una figura en bronce hacia 1619. Se situaba ésta sobre una columna, que fue reemplazada por el nicho rococó actual en el siglo XVIII. La escultura fue de nuevo sustraída en los años sesenta del siglo XX y, aunque fue recuperada más tarde, se colocó en su lugar una réplica, que es la que vemos en la actualidad. El original se encuentra en el Museo de la Ciudad de Bruselas, junto a la completa colección de aproximadamente un millar de trajes con los que se va vistiendo periódicamente a su sucesor.
