Estatua ecuestre de Felipe IV (Madrid, Comunidad de Madrid)

Para muchos expertos, la estatua ecuestre de Felipe IV ubicada en la madrileña Plaza de Oriente es la más innovadora que se ha fundido en su género. Su autor fue el italiano Pietro Tacca, quien la creó en la primera mitad del siglo XVII basándose en un diseño del reconocido pintor Diego Velázquez. Su importancia reside en ser la primera estatua en corveta, es decir con las patas delanteras del caballo levantadas, que se creó en el mundo. Ante la imposibilidad de encontrar una solución adecuada al reto, Tacca recurrió nada menos que al mismísimo Galileo Galilei, quien le recomendó que colocara la mayor parte del peso en los cuartos traseros del équido, dejando hueca la parte delantera. La estatua fue inicialmente colocada en el patio del desaparecido Palacio del Buen Retiro, hasta que a mediados del siglo XIX fue trasladada a su emplazamiento actual, en el punto central de la mencionada Plaza de Oriente, por orden de Isabel II.




