
Único monasterio femenino de Cataluña en su época, el monasterio de San Juan de las Abadesas fue fundado a finales del siglo IX. Su impulsor fue el conde Guifré el Pilós, quien convirtió a su hija Emma en abadesa cuando alcanzó la edad adulta. A comienzos del siglo XI las monjas fueron reemplazadas por una comunidad masculina, pero retornaron unas décadas más tarde. Sin embargo, a partir de 1114 los frailes se instalaron en el cenobio de manera definitiva. A finales del siglo XVI el monasterio fue secularizado y su iglesia convertida en colegiata, denominación que ostentó hasta 1856. La versión actual del templo es del siglo XII y en su interior se conserva un magnífico conjunto escultórico románico al que se conoce como Santísimo Misterio. Consta de una única nave, finalizada por cinco ábsides, y un claustro gótico del siglo XV.




