Construcción en piedra seca
Técnica arquitectónica característica, pero no exclusiva, de los países mediterráneos, la construcción en piedra seca consiste en apilar piedras de diferente tamaño sin ningún nexo de unión. Cuando quedan huecos importantes entre ellas suelen rellenarse con arena seca, de ahí su denominación. Su origen es desconocido, aunque se remonta a tiempos pretéritos, como lo demuestra su utilización en asentamientos neolíticos. Lamentablemente, el uso de esta ancestral técnica constructiva ha ido quedando relegado ante la llegada de nuevos métodos de construcción y comienzan a escasear los artesanos. Aun así, sigue siendo evidente en zonas de Extremadura o la isla de Menorca, donde se utiliza para la creación de paredes que sirven para delimitar terrenos pertenecientes a distintos propietarios. Debido a su armonía con el medio ambiente, esta tradición fue protegida por la UNESCO en 2018 bajo la denominación de Patrimonio Cultural Inmaterial.